Si has mirado alguna vez el estante de los complementos para el colesterol, habrás visto botes de levadura de arroz rojo que ponen «2,9 mg de monacolina K». Esa cifra tan rara no es una decisión del fabricante: es el techo que le deja la ley. Y la ley ha ido más lejos. En julio de 2024 la Comisión Europea retiró la declaración de salud que permitía decir que la monacolina K ayuda a mantener el colesterol normal, y en marzo de 2026 notificó un proyecto para prohibir las monacolinas en los alimentos y los complementos.

Aquí tienes lo que ha pasado, con los números y los reglamentos en la mano, y lo que queda cuando el activo de moda para el colesterol se queda sin amparo legal. Tenemos cuatro referencias de levadura de arroz rojo en la tienda, así que este artículo va contra parte de lo que vendemos. Lo escribimos igual, porque la alternativa es que lo leas en la etiqueta cuando ya la hayas pagado.

En corto

  • La monacolina K es, molécula a molécula, lovastatina: una estatina que en farmacia se receta a partir de 10-20 mg al día con controles.
  • La declaración europea que autorizaba decirlo se concedió para 10 mg al día y fue retirada el 29 de julio de 2024 (Reglamento (UE) 2024/2041).
  • Desde 2022 los complementos no pueden llegar a 3 mg diarios de monacolinas. De ahí los 2,9 mg de las etiquetas.
  • La dosis que funcionó en los ensayos fue de unos 10,4 mg al día: más del triple de lo que hoy se puede comprar.
  • El 4 de marzo de 2026 la Comisión notificó a la OMC un proyecto para pasar las monacolinas a la lista de sustancias prohibidas. A fecha de hoy no se ha publicado.
  • Lo que sí conserva declaración autorizada: betaglucanos (3 g/día), fitosteroles (0,8 g/día) y diez más, casi todas en la sección de comida.

Qué es la levadura de arroz rojo y por qué su principio activo es un medicamento

La levadura de arroz rojo no es una levadura ni un arroz rojo de variedad: es arroz blanco común fermentado con el hongo Monascus purpureus, que lo tiñe de granate y produce, entre otros compuestos, un grupo de moléculas llamadas monacolinas. Se usa como colorante y como condimento en China desde hace siglos, y eso es lo que le da el aire inofensivo que tiene en el lineal.

El problema no es el arroz: son las monacolinas

La monacolina K en su forma de lactona es idéntica a la lovastatina, el principio activo de un medicamento. Y no es una comparación: la propia Comisión Europea razonó la retirada de la declaración apoyándose en la ficha técnica de los medicamentos con lovastatina, que incluye advertencias sobre riesgo de miopatía y rabdomiólisis, y desaconseja su uso en el embarazo y la lactancia.

Para que se vea la distancia: la ficha técnica de la lovastatina genérica autorizada en España (AEMPS) indica un rango de 10 a 80 mg al día, con dosis inicial de 20 mg con la cena, ajustes cada cuatro semanas y topes de 20 o 40 mg diarios si el paciente toma ciclosporina, gemfibrozilo, otros fibratos, niacina a 1 g o más, amiodarona o verapamilo. Todo eso con receta y con analíticas. El complemento aporta menos de 3 mg de la misma molécula, sin receta y sin analíticas, al lado del muesli.

Cómo funciona, y por qué funciona de verdad

El mecanismo no tiene misterio ni es suave: la monacolina K inhibe la HMG-CoA reductasa, la enzima con la que el hígado fabrica colesterol. Es exactamente el mecanismo de las estatinas. Por eso baja el LDL y por eso comparte sus efectos adversos: el músculo y el hígado.

El metaanálisis más citado, de Gerards y cols., reunió 20 ensayos aleatorizados y 6.663 participantes y encontró una reducción del colesterol LDL de 1,02 mmol/l (IC 95 % −1,20 a −0,83), que son unos 39 mg/dl. Es una bajada grande, comparable a una estatina de dosis baja. Pero los propios autores avisan de que la calidad de la evaluación de la seguridad era baja en la mayoría de los estudios, y de que el extracto solo podría considerarse seguro si ese perfil se confirma en estudios que midan bien los efectos adversos. El título del artículo lo resume mejor que nosotros: reducción significativa del LDL, seguridad incierta.

Un segundo metaanálisis, de Li y cols., se quedó con los 15 ensayos de mejor calidad metodológica y 1.012 participantes: LDL −28,41 mg/dl (IC 95 % −37,01 a −19,81), con una heterogeneidad del 88 %. Frente a estatinas no hubo diferencia en LDL, pero el arroz rojo bajó menos el colesterol total. Es decir: funciona como una estatina floja, que es lo que es.

La cifra que importa: los ensayos usaron 10 mg y tú puedes comprar 2,9

Aquí está el nudo de todo el asunto, y es aritmética, no opinión. La dosis media de monacolina K en el metaanálisis de Gerards fue de 10,4 ± 4,5 mg al día. La declaración europea, cuando existía, exigía informar al consumidor de que el efecto se obtenía con 10 mg diarios de monacolina K. Y desde junio de 2022 está prohibido comercializar alimentos que aporten 3 mg o más de monacolinas en la porción diaria recomendada.

Las tres cifras no caben juntas. La dosis con evidencia es más del triple de la dosis legal. Esa es, literalmente, la razón que dio la Comisión para retirar la declaración: como ya no se puede vender un producto que aporte los 10 mg que la declaración pedía, mantenerla en la lista no tenía sentido y creaba inseguridad jurídica.

Dicho de otro modo: el bote de 2,9 mg de monacolina K que hay en la estantería está diseñado para quedarse una décima por debajo del límite, no para alcanzar una dosis estudiada. Nadie ha demostrado qué hace 2,9 mg al día en tu colesterol. Y el mismo dictamen que llevó al límite de 3 mg describe reacciones adversas graves con ingestas de tan solo 3 mg diarios.

Lo que ha cambiado en la ley, por orden

Esta es la cronología completa, toda ella comprobable en EUR-Lex. Es el mejor resumen que podemos darte de por qué el mismo producto ha pasado de tener una declaración de salud europea a estar a un paso de la prohibición.

FechaNorma o dictamenQué estableció
28/07/2011Dictamen de EFSA (EFSA Journal 2011;9(7):2304)Relación de causa y efecto entre la monacolina K y el mantenimiento del colesterol LDL normal, a 10 mg/día
16/05/2012Reglamento (UE) 432/2012Autoriza la declaración «La monacolina K del arroz de levadura roja contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo», con la condición de 10 mg diarios
07/11/2019Reglamento (UE) 2019/1901Baja el contenido máximo de citrinina en estos complementos a 100 µg/kg (entrada 2.8.1 del anexo del Reglamento 1881/2006)
25/06/2018Dictamen de EFSA (EFSA Journal 2018;16(8):5368)A 10 mg/día hay un problema de seguridad importante; casos graves con solo 3 mg/día; no se puede establecer ninguna ingesta sin riesgo
01/06/2022Reglamento (UE) 2022/860Incluye las monacolinas en la parte C del anexo III del Reglamento 1925/2006 (bajo escrutinio de la Unión), prohíbe 3 mg/día o más y obliga a advertirlo en la etiqueta
29/07/2024Reglamento (UE) 2024/2041Retira la declaración de salud de la monacolina K de la lista europea
Febrero de 2025Dictamen de EFSA (EFSA Journal 2025;23(2):9276)Con los datos adicionales presentados por el sector, sigue sin poder establecerse una ingesta diaria segura
04/03/2026Proyecto de reglamento notificado a la OMCPropone pasar las monacolinas a la parte A del anexo III, la de las sustancias prohibidas, con 12 meses para agotar existencias

Un detalle que conviene subrayar, porque es raro: una declaración de salud autorizada casi nunca se retira. Lo normal es que una solicitud se deniegue antes de entrar en la lista. Aquí la declaración estuvo doce años en vigor y se cayó por la puerta de atrás, no porque se dejara de creer en el efecto, sino porque la dosis necesaria para obtenerlo se volvió ilegal.

Y un dato que hemos comprobado hoy mismo, 26 de octubre de 2026: el proyecto de prohibición todavía no se ha publicado. La versión consolidada del Reglamento 1925/2006 en EUR-Lex sigue siendo la de 26 de noviembre de 2025, así que las monacolinas continúan en la parte C, con el límite de 3 mg y la obligación de advertirlo. Cuando se publique, habrá doce meses de margen para vender lo que ya esté en el mercado.

Cinco pasos si te acaban de decir que tienes el colesterol alto

No es un tema menor en España. El estudio ENRICA midió a 11.554 adultos y encontró hipercolesterolemia en el 50,5 %. De los que tenían el LDL elevado, solo el 53,6 % lo sabía; de esos, el 44,1 % estaba tratado; y de los tratados, el 55,7 % lo tenía controlado. Multiplicando: apenas 13 de cada 100 personas con el colesterol alto lo tienen bajo control. El problema no es que falte un bote en el mercado.

1. Pide los números, no el titular

«Colesterol alto» no es un dato. Lo son el LDL, el colesterol total, el HDL, los triglicéridos y, sobre todo, el riesgo cardiovascular global que calcula tu médico con la edad, la tensión y el tabaco. Un LDL de 140 mg/dl significa una cosa en una persona de 35 años sin ningún otro factor y otra muy distinta en alguien de 60 con hipertensión. Lo que decide si hace falta tratamiento es ese conjunto, no una cifra suelta.

2. Cambia la grasa antes de añadir nada

De las doce declaraciones de colesterol que siguen vigentes en Europa, cinco van exactamente de esto: sustituir grasas saturadas por insaturadas. La redacción oficial del ácido oleico dice que «la sustitución de grasas saturadas por grasas insaturadas en la dieta contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo». No dice añadir: dice sustituir.

En la práctica son un aceite de oliva virgen extra en lugar de mantequilla para cocinar, y revisar la sección de aceites y vinagres antes que la de cápsulas. En el post sobre cuánto aceite de oliva al día está el detalle de los 20 gramos y los polifenoles.

3. Mete fibra soluble todos los días, no un día

Los betaglucanos de la avena y la cebada tienen declaración autorizada propia y una condición clara: 1 gramo por porción cuantificada y un efecto que se obtiene con 3 gramos diarios. Con los mínimos de contenido que exige la normativa estadounidense (21 CFR 101.81: 5,5 % en el salvado y 4 % en los copos), esos 3 gramos salen de unos 55 g de salvado de avena o 75 g de copos.

Eso es un bol generoso de desayuno, todos los días. Tenemos salvado de avena y copos de avena a granel en cereales, barritas y muesli, y la cuenta entera está en el post sobre cuánta avena al día. Las legumbres y la verdura hacen el resto del trabajo; en el post sobre cómo llegar a los 25 gramos de fibra está el plan completo.

4. Si vas a usar un complemento, elige el que conserva la declaración

Los fitosteroles y fitostanoles tienen declaración autorizada vigente: «Los fitosteroles y los fitostanoles contribuyen a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo», con la condición de informar de que el efecto se obtiene con una ingesta diaria mínima de 0,8 g. Y aquí sí hay un argumento honesto para la cápsula: 0,8 gramos de esteroles vegetales al día no se alcanzan con una dieta normal, que ronda la cuarta parte de esa cifra. Es uno de los pocos casos en los que el complemento no sustituye a la comida, porque la comida no llega.

En el lineal eso es el Fitosterol Complex de Solgar, dentro de sistema circulatorio. Mira los miligramos por cápsula y haz la división: si la dosis diaria recomendada no llega a 800 mg de esteroles, no cumple la condición de la declaración.

5. Si aun así vas a tomar levadura de arroz rojo, mira estas tres cosas

Primero, los miligramos de monacolina K, no los de extracto. Segundo, la citrinina: es una micotoxina que produce el mismo hongo, con nefrotoxicidad conocida, y cuyo límite se bajó en 2019 de golpe hasta 100 µg/kg porque EFSA no pudo descartar que el nivel considerado seguro para el riñón siguiera suponiendo un riesgo de genotoxicidad. Pregunta si el fabricante la analiza por lote.

Y tercero, las interacciones. Las monacolinas se metabolizan por la enzima CYP3A4, y la propia Comisión señaló como incertidumbre el consumo simultáneo con alimentos o fármacos que la inhiben. Si tomas antifúngicos azólicos, claritromicina, algunos antirretrovirales, o si ya tomas una estatina, esto no es un complemento más: es doblar una estatina sin decírselo a nadie. Y no se toma en el embarazo ni en la lactancia.

Las doce declaraciones de colesterol que sí siguen vigentes

Esta es la parte útil de la historia. La lista europea no se quedó vacía cuando cayó la monacolina K: quedan doce declaraciones autorizadas sobre el colesterol sanguíneo, y la mayoría apuntan a la sección de comida, no a la de cápsulas. Estas son, con la dosis diaria que fija cada una.

ActivoDosis diaria que fija el reglamentoDónde está en nuestro lineal
Betaglucanos de avena o cebada3 g (y 1 g por porción cuantificada)Salvado y copos de avena, en cereales y muesli
Fitosteroles y fitostanoles0,8 g como mínimoComplemento específico, en sistema circulatorio
Ácido oleicoSin dosis: exige alto contenido en grasas insaturadasAceite de oliva virgen extra, en aceites y vinagres
Ácidos grasos mono o poliinsaturadosSin dosis: mismo requisito de contenidoAceites, frutos secos y semillas
Ácido alfa-linolénico (ALA)2 gNueces, lino y chía, en frutos secos y semillas
Ácido linoleico10 g (y 1,5 g por 100 g y 100 kcal)Semillas y aceites de semillas
Bajo o reducido contenido de grasas saturadasSin dosis: condición de contenido del alimentoEtiquetado de toda la despensa
Pectinas6 gFruta, sobre todo manzana y cítricos
Goma guar10 gNo disponible en el surtido
Glucomanano de konjac4 gComplemento, con advertencia de atragantamiento
Quitosano3 gNo disponible en el surtido
Hidroxipropil metilcelulosa5 gNo disponible en el surtido

Fíjate en el patrón: de las doce, nueve se cubren con comida y tres son fibras de uso técnico que casi nadie toma. La única que de verdad pide un complemento es la de los fitosteroles, y es por una razón concreta y comprobable: la dosis no cabe en una dieta normal.

El omega 3 no está en esta lista, y conviene decir por qué: sus declaraciones autorizadas van del funcionamiento del corazón, la tensión arterial y los triglicéridos, no del colesterol. Si lo que te preocupa es el LDL, el EPA y DHA y los ácidos grasos no son el sitio por donde empezar, aunque el aceite de pescado y las sardinas en aceite de oliva tengan sentido por otros motivos.

Cuatro cosas que se dicen de la levadura de arroz rojo y no se sostienen

«Es la alternativa natural a las estatinas»

No es una alternativa a las estatinas: es una estatina, en un envase que no exige receta. La monacolina K en forma de lactona y la lovastatina son la misma molécula. Lo natural es el origen, no el mecanismo ni los efectos adversos. Un paciente que no tolera una estatina por dolor muscular tiene bastantes probabilidades de no tolerar esto tampoco, y sin que nadie le mida la creatina quinasa.

Lo decimos vendiendo cuatro referencias en sistema circulatorio: si lo que buscas es evitar una estatina, este no es el camino.

«Si está en la tienda, es que la UE dice que funciona»

Exactamente al revés. La UE le quitó la declaración el 29 de julio de 2024, y en marzo de 2026 propuso prohibir las monacolinas. Que un producto siga en el lineal significa que todavía es legal por debajo de 3 mg, no que esté avalado. Es una distinción que el envase no te va a explicar.

Y aquí va una medición de nuestra propia estantería: de las cuatro referencias que tenemos, una sigue publicando en su ficha la declaración que se retiró en 2024. Lo hemos encontrado preparando este artículo y lo vamos a corregir. Si nos pasa a nosotros, pasa en más sitios.

«2,9 mg es la dosis buena»

2,9 mg es una décima por debajo del límite legal. No es el resultado de un ensayo: es el resultado de un reglamento. Los estudios que demostraron la bajada de LDL usaron una media de 10,4 mg al día, y la declaración retirada pedía 10. Nadie ha medido qué hace 2,9 mg sostenidos en el tiempo, ni en eficacia ni en seguridad.

Y si alguien te propone tomar dos cápsulas para llegar a los 5,8 mg, eso es justo lo que la norma prohíbe, y además el tramo donde el dictamen de EFSA describe rabdomiólisis, hepatitis y problemas de piel con hospitalización.

«Con un bote se arregla»

Los números de ENRICA dicen que solo 13 de cada 100 personas con el colesterol alto en España lo tienen controlado, y que casi la mitad ni siquiera sabe que lo tiene. Eso no se resuelve con una cápsula de ningún tipo: se resuelve con una analítica, un cálculo de riesgo y, en la cocina, cambiando qué grasa se usa y cuánta fibra soluble entra cada día.

Si tu médico te ha puesto un objetivo de LDL, la comida ayuda a llegar y no sustituye a nada. Y si te ha puesto una estatina, los antioxidantes y el coenzima Q10 son una conversación para tener con él, no una compra para hacer por internet.

La lista de la compra

Si has llegado hasta aquí buscando qué poner en el carro, esto es lo que de verdad tiene respaldo.

Para los betaglucanos, salvado de avena y copos de avena gruesos a granel, en cereales, barritas y muesli. Para cambiar la grasa, aceite virgen extra picual y el resto de aceites y vinagres. Para la fibra soluble y la proteína vegetal, lenteja pardina a granel y las demás legumbres, más verdura fresca y una cesta ecológica si te va mejor que elegir pieza a pieza.

Para el ALA y las grasas insaturadas, nuez con cáscara a granel y el resto de frutos secos, más lino y chía en semillas. Para el pescado azul, sardinas en aceite de oliva virgen extra y la sección de pescado en conserva, con el detalle de las dosis en el post de omega 3.

Y en complementos, por orden de respaldo legal: fitosteroles primero; ácidos grasos y vitaminas y minerales si hay un déficit que corregir; y la sección de plantas y extractos con la calma de saber que la berberina tampoco tiene ninguna declaración autorizada en Europa. Las novedades y los lotes que salen están en ofertas.

¿Hacen falta complementos para el colesterol?

Para la mayoría de la gente, no. El colesterol responde a tres cosas con evidencia sólida —el tipo de grasa de la dieta, la fibra soluble y el peso corporal— y a una cuarta que no se compra, que es el ejercicio. Las doce declaraciones autorizadas que quedan son casi todas de alimentos precisamente porque es ahí donde está el efecto medido.

Hay dos excepciones razonables. Una son los fitosteroles, por la razón aritmética de antes: 0,8 gramos al día no salen de la comida corriente. La otra es un déficit documentado de algo concreto, que se corrige con lo que toque y no con un multivitamínico por si acaso.

La levadura de arroz rojo no está en esa lista, y no porque no funcione. Está fuera porque la dosis que funciona está prohibida, la dosis permitida no se ha estudiado, el activo es un medicamento con interacciones relevantes y el producto arrastra una micotoxina con límite propio. Son cuatro razones distintas y suficientes, y ninguna de ellas es «no sirve».

Si lo que buscas es el efecto de una estatina, lo coherente es pedirle a tu médico una estatina, con su dosis, su control analítico y su revisión de interacciones. Es más barato, es más seguro y está medido.

Dónde comprar suplementos y comida para el colesterol en Barcelona y Sant Cugat

Tenemos tres tiendas y, para este tema concreto, la tienda física gana por algo que no se puede hacer desde una web: leer el bote contigo delante.

Trae el envase que ya tienes en casa, o el que estés a punto de comprar, y hacemos tres comprobaciones en el mostrador: cuántos miligramos de monacolina K aporta la dosis diaria recomendada —no cuántos de extracto—, si el fabricante analiza la citrinina por lote, y qué medicación tomas, porque la lista de interacciones de la lovastatina es larga y específica. Esa tercera pregunta es la que ninguna tienda online te va a hacer, y es la que de verdad importa.

Y para la parte que sí recomendamos, el granel permite probar antes de comprometerse: puedes llevarte 55 gramos de salvado de avena, que es la cantidad que cubre los 3 gramos de betaglucanos del día, y comprobar si te lo vas a tomar de verdad todas las mañanas antes de cargar con el paquete de medio kilo. Lo que decide si un desayuno se mantiene no es la ciencia, es si te gusta.

Estamos en Provença 242, 08008 Barcelona (Eixample, entre Passeig de Gràcia y Balmes), en Còrsega 78, 08029 Barcelona (Eixample, cerca de Sants) y en Antoni Bell 2, 08174 Sant Cugat del Vallès (Volpelleres). El teléfono es el 683 118 961 y el correo, linverd@linverd.com. Si prefieres mirarlo con calma, el blog de salud y la tienda online están abiertos a cualquier hora.

Lo que hemos medido en nuestro propio lineal

Preparando este artículo contamos y leímos las cuatro referencias de levadura de arroz rojo que tenemos, todas en sistema circulatorio, una categoría que hoy tiene 59 productos. El resultado es desigual y preferimos publicarlo.

Las cuatro declaran los miligramos de monacolina K, que es lo correcto y no siempre pasa. Tres de cuatro mencionan el embarazo o la lactancia. Ninguna de las cuatro fichas de la web reproduce el aviso que el Reglamento 2022/860 obliga a poner en la etiqueta física, el de no consumir 3 mg o más al día. Ninguna menciona la citrinina, y ninguna dice que la monacolina K sea lovastatina. Y una sigue publicando la declaración de salud retirada en julio de 2024.

Lo vamos a corregir. Lo contamos porque un artículo que critica las etiquetas de un sector y no mira las propias no vale mucho.

Preguntas frecuentes

¿Está prohibida la levadura de arroz rojo en España?

No, a fecha de hoy no. Lo que está prohibido desde junio de 2022 es comercializar alimentos y complementos que aporten 3 mg o más de monacolinas en la porción diaria recomendada. Por debajo de esa cifra siguen siendo legales. En marzo de 2026 la Comisión notificó un proyecto para prohibirlas del todo, y aún no se ha publicado.

¿Por qué los botes ponen 2,9 mg de monacolina K?

Porque es la cifra más alta posible sin alcanzar el límite legal de 3 mg diarios que fijó el Reglamento (UE) 2022/860. No corresponde a ninguna dosis estudiada: los ensayos que demostraron la bajada del colesterol usaron una media de 10,4 mg al día, más del triple.

¿Puedo tomar levadura de arroz rojo si ya tomo una estatina?

No sin preguntar a tu médico. La monacolina K es lovastatina, así que sumarla a otra estatina es aumentar la dosis total sin control. Tampoco conviene combinarla con fármacos que inhiban la enzima CYP3A4, como algunos antifúngicos y antibióticos. Y está desaconsejada en el embarazo y la lactancia.

¿Qué es la citrinina y por qué debería importarme?

Es una micotoxina que produce el mismo hongo que fermenta el arroz. Tiene nefrotoxicidad conocida y EFSA no pudo descartar riesgo de genotoxicidad al nivel considerado seguro para el riñón. En 2019 la UE bajó su contenido máximo en estos complementos a 100 µg/kg. Pregunta si el fabricante la analiza por lote.

Si la quito, ¿con qué la sustituyo?

Con las dos cosas que conservan declaración autorizada y dosis concreta: 3 gramos diarios de betaglucanos de avena o cebada, que salen de unos 55 g de salvado o 75 g de copos, y 0,8 gramos diarios de fitosteroles, que sí necesitan complemento porque la dieta normal no llega. Y sustituir grasa saturada por aceite de oliva.

¿Cuánto baja el colesterol la avena de verdad?

Menos que una estatina y menos de lo que promete el marketing, pero mide. La declaración europea de los betaglucanos está autorizada con 3 gramos al día, y en los ensayos el efecto sobre el LDL es modesto y muy variable entre personas. Está detallado en nuestro artículo sobre cuánta avena al día.

¿Tenéis levadura de arroz rojo en la tienda?

Sí, cuatro referencias, y este artículo explica por qué no te la recomendamos como primera opción. Si decides tomarla, pásate por cualquiera de las tres tiendas con el bote y lo revisamos contigo: miligramos de monacolina, análisis de citrinina e interacciones con tu medicación.

Para seguir leyendo

Puedes pedir todo esto en la tienda online o pasarte por Provença 242 y Còrsega 78 en Barcelona, o por Antoni Bell 2 en Sant Cugat del Vallès. Si tienes dudas con una etiqueta concreta, el 683 118 961 y linverd@linverd.com están para eso.

Si este artículo te ha servido, estos tres van del mismo problema desde otro ángulo: cuánta avena al día y los 3 g de betaglucanos, cuánto aceite de oliva al día y qué miden los polifenoles y cuánta fibra al día y cómo llegar a 25 gramos. Y si lo que te interesa es la grasa buena, cuántas nueces al día y cuánto chocolate negro al día completan el mapa.

Este artículo es información general y no sustituye al consejo de un médico o un farmacéutico. Si tomas medicación, tienes el colesterol alto diagnosticado, estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta antes de tomar cualquier complemento alimenticio.