En España se consumen 3,03 kg de chocolate y cacao por persona y año, unos 8 gramos al día de media, según el informe de consumo alimentario del Ministerio de Agricultura para 2024. Casualmente es casi la cantidad que aparece en el dictamen europeo que autorizó la única declaración de salud del cacao. La diferencia es que ese dictamen habla de un chocolate muy concreto, y el 63,9 % de lo que comemos aquí son bombones, snacks, cacao soluble y cremas de cacao.

Este post va de una sola cifra: 200 mg de flavanoles del cacao al día. Es lo que pide la ley europea para poder decir que el cacao ayuda a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos. Vamos a ver cuánto chocolate negro o cuánto cacao en polvo hace falta para llegar ahí, por qué el porcentaje de la etiqueta no sirve para calcularlo, y por qué, si el objetivo son los flavanoles, la tableta no es el mejor vehículo. No vamos a vender ninguna onza como medicina.

En corto

  • La declaración autorizada en la UE es una sola: «Los flavanoles del cacao ayudan a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que contribuye a un flujo sanguíneo normal», con la condición de 200 mg diarios de flavanoles con grado de polimerización de 1 a 10 (Reglamento (UE) 851/2013).
  • El dictamen de EFSA que la sostiene dice que esos 200 mg los aportan 2,5 g de cacao en polvo rico en flavanoles o 10 g de chocolate negro rico en flavanoles. La palabra «rico» no es decorativa: equivale a 2.000 mg de flavanoles por 100 g de tableta.
  • En doce tabletas de chocolate negro del mercado se midieron entre 93,5 y 651,1 mg de flavanoles por 100 g. Con la mejor harían falta 31 g al día; con la peor, 214 g.
  • El porcentaje de cacao no predice los flavanoles: la correlación medida fue de R² = 0,41. Una parte del porcentaje es manteca de cacao, que no lleva flavanoles.
  • La alcalinización del cacao en polvo destruye hasta el 89 % de los flavanoles: de 34,6 mg/g en el polvo natural a 3,9 mg/g en el muy alcalinizado.
  • La evidencia clínica es modesta y honesta: −1,76 mmHg de tensión sistólica en una revisión Cochrane de 35 ensayos, sin efecto significativo en personas con tensión normal; y en 21.442 personas mayores, el extracto de cacao no redujo el desenlace cardiovascular principal.
  • Ninguna de las referencias de cacao y chocolate de nuestro catálogo declara los miligramos de flavanoles, así que ninguna puede llevar esa declaración, y no se la vamos a poner.

Qué son los flavanoles del cacao y qué dice exactamente la ley

Los flavanoles son polifenoles del grano de cacao; los que importan aquí son la epicatequina, la catequina y sus polímeros, las procianidinas. El mecanismo es conocido: la epicatequina aumenta la disponibilidad de óxido nítrico en el endotelio, el endotelio relaja la pared del vaso y el vaso se dilata. Eso es lo que mide la dilatación mediada por flujo, y es lo que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) aceptó como efecto beneficioso.

La solicitud la presentó Barry Callebaut Belgium N.V., uno de los mayores fabricantes de cacao industrial del mundo, por la vía del artículo 13, apartado 5, del Reglamento (CE) 1924/2006, reservada a pruebas científicas nuevas y datos protegidos. EFSA dictaminó el 17 de julio de 2012 que sí había relación de causa y efecto (pregunta EFSA-Q-2012-00002, EFSA Journal 2012;10(7):2809), y dejó dicho que no habría podido concluirlo sin un estudio de intervención humana protegido por derechos de propiedad industrial, el de Grassi D y colaboradores de 2011.

El Reglamento (UE) 851/2013 incorporó la declaración a la lista europea con esta redacción oficial, que es la única que se puede usar: «Los flavanoles del cacao ayudan a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos, lo que contribuye a un flujo sanguíneo normal». Y con estas condiciones, también literales: «Se informará al consumidor de que el efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de 200 mg de flavanoles del cacao. Esta declaración únicamente puede utilizarse para bebidas de cacao (con polvo de cacao) o para chocolate oscuro que proporcionen, como mínimo, una ingesta diaria de 200 mg de flavanoles del cacao con un grado de polimerización de 1 a 10.»

En 2015 el Reglamento (UE) 2015/539 extendió la declaración a las cápsulas y comprimidos de extracto de cacao rico en flavanoles, tras un segundo dictamen (EFSA Journal 2014;12(5):3654) basado en un estudio de farmacocinética con seis sujetos. Mismo texto, mismos 200 mg.

Y hay una tercera cosa que la ley dice por omisión. En 2010, EFSA evaluó otras dos declaraciones de los flavanoles del cacao: la protección de los lípidos frente al daño oxidativo (ID 652, 1372, 1506 y 3143) y el mantenimiento de la presión arterial normal (ID 1507), en el dictamen EFSA Journal 2010;8(10):1792. Ninguna de las dos está en la lista de declaraciones autorizadas. Si alguien le cuenta que el chocolate negro es antioxidante o que baja la tensión, no está citando la ley europea: está diciendo precisamente lo que la ley europea no permite decir.

Por qué el porcentaje de cacao no te dice cuántos flavanoles hay

Esta es la parte que decide la compra, así que vale la pena entenderla. El número grande de la tableta mide una cosa y el regulador pide otra.

1. La fermentación, el tostado y la alcalinización se comen los flavanoles

El grano de cacao fresco es amarguísimo e incomible. Todo lo que lo convierte en chocolate —fermentar, secar, tostar y, en el caso del polvo, alcalinizar— reduce los flavanoles. Payne MJ y colaboradores lo midieron paso a paso en 2010 (J Agric Food Chem 2010;58:10518-10527) y la alcalinización resultó la más destructiva de todas.

Dos años antes, Miller KB y colaboradores habían analizado 20 cacaos en polvo comerciales de cinco fabricantes (J Agric Food Chem 2008;56(18):8527-8533). Los resultados, en flavanoles totales por gramo: 34,6 mg/g en el polvo natural (5 muestras), 13,8 en el alcalinizado ligero (4), 7,8 en el medio (5) y 3,9 mg/g en el muy alcalinizado (6). El polvo muy alcalinizado conserva el 11,2 % de los flavanoles del natural.

La alcalinización —lo que en inglés se llama Dutch processing— se hace para que el polvo sea más oscuro, más soluble y menos ácido. Es decir, exactamente para que el cacao instantáneo se disuelva bien en la leche. Es una decisión tecnológica razonable que tiene un precio biológico, y casi nunca aparece en la cara frontal del envase.

2. La manteca de cacao no aporta flavanoles

La Directiva 2000/36/CE define el «chocolate» como el producto con un mínimo del 35 % de materia seca total de cacao, de la cual al menos un 18 % debe ser manteca de cacao y un 14 % materia seca de cacao desgrasado. Para añadir calificativos de calidad al nombre hacen falta un 43 % de materia seca total y un 26 % de manteca. Y la misma norma obliga a etiquetar «cacao: … % mínimo».

Ahí está la trampa aritmética: ese porcentaje que lees en la tableta es materia seca total de cacao, manteca incluida. Y la manteca es grasa: no lleva flavanoles. Dos tabletas que anuncien el mismo 85 % pueden tener proporciones de manteca muy distintas y, por tanto, cantidades de flavanoles muy distintas. El número de la etiqueta es correcto y es legal; simplemente no mide lo que el consumidor cree que mide.

Fíjese además en que «chocolate negro» no existe como denominación legal. La Directiva reconoce «chocolate», «chocolate con leche», «cobertura de chocolate» y alguna más. «Negro» es una palabra comercial, y por eso puede acompañar a cosas muy diferentes dentro de la misma estantería de chocolates.

3. Lo que se midió en doce tabletas del mercado

Langer S, Marshall LJ, Day AJ y Morgan MRA analizaron 14 tabletas comerciales y cuantificaron los flavanoles de 12 marcas de chocolate negro de consumo habitual (J Agric Food Chem 2011;59(15):8435-8441). El rango fue de 93,5 a 651,1 mg de equivalentes de epicatequina por 100 g: una diferencia de siete veces entre la mejor y la peor. El chocolate con leche dio 40,6 mg/100 g y el blanco, 0,0.

Lo decisivo es la otra mitad del estudio: la materia seca de cacao desgrasado no predijo el contenido de epicatequina (R² = 0,41) ni el de flavanoles totales, y los autores concluyen que el contenido de cacao declarado en la etiqueta no siempre refleja los flavonoides analizados.

Una precisión honesta: esos valores están expresados en equivalentes de epicatequina, y el reglamento europeo habla de flavanoles con grado de polimerización de 1 a 10. No son exactamente la misma unidad analítica, así que las cuentas que vienen ahora son aproximaciones de orden de magnitud. El orden de magnitud es justamente el problema.

La cuenta de los 200 mg, con los números reales

El dictamen de EFSA de 2012 es explícito: los 200 mg «podrían aportarlos 2,5 g de cacao en polvo rico en flavanoles o 10 g de chocolate negro rico en flavanoles». Diez gramos de tableta es una onza pequeña y suena asequible. Pero 200 mg en 10 g equivalen a 2.000 mg de flavanoles por 100 g, que es el triple de la mejor de las doce tabletas que midió Langer. El chocolate del dictamen no es el chocolate del lineal.

En el dictamen de 2014, además, los productos ricos en flavanoles usados en el estudio aportaban 449 mg por porción el extracto en cápsula, 459 mg el polvo y 460 mg la tableta, frente a los 27 mg del polvo pobre en flavanoles y los 60 mg de la tableta pobre. Esa es la distancia entre un producto diseñado para el ensayo y un producto de supermercado.

FormatoFlavanoles medidosCantidad para llegar a 200 mgFuente de la medición
Cacao en polvo natural, sin alcalinizar34,6 mg/g5,8 gMiller 2008, 5 muestras
Cacao en polvo alcalinizado ligero13,8 mg/g14,5 gMiller 2008, 4 muestras
Cacao en polvo alcalinizado medio7,8 mg/g25,6 gMiller 2008, 5 muestras
Cacao en polvo muy alcalinizado3,9 mg/g51 gMiller 2008, 6 muestras
Chocolate negro, la mejor de 12 tabletas651,1 mg/100 g31 gLanger 2011
Chocolate negro, la peor de 12 tabletas93,5 mg/100 g214 gLanger 2011
Chocolate con leche40,6 mg/100 g493 gLanger 2011
Chocolate blanco0,0 mg/100 gno se llega nuncaLanger 2011
Chocolate negro «rico en flavanoles» del dictamen2.000 mg/100 g10 gEFSA Journal 2012;10(7):2809

Los valores de flavanoles de las tabletas están en equivalentes de epicatequina. Las cantidades son cálculos nuestros a partir de esas mediciones, no valores de etiqueta.

Traduzcamos las dos filas interesantes a comida de verdad. Según la base de datos Ciqual de la ANSES francesa (versión de 2017), 100 g de chocolate negro con un mínimo del 70 % de cacao tienen 572 kcal, 41,6 g de grasa —26,2 de ellos saturada—, 35 g de hidratos con 27,6 g de azúcares y 11,9 g de fibra. Así que 31 g de la mejor tableta son unas 177 kcal y 8,6 g de azúcares, todos los días. Y 214 g de la peor serían más de 1.200 kcal diarias, lo que convierte la conversación en otra conversación.

Los 5,8 g de cacao en polvo natural, en cambio, caben en una cucharada rasa, no llevan azúcar añadido y se pueden echar en el yogur o en los copos de avena del desayuno. Si de verdad busca los flavanoles, el formato que gana la cuenta no es la tableta.

Qué hacer, en concreto

1. Empiece por el cacao en polvo, no por la tableta

Es el único formato en el que los 200 mg caben en una cucharada. El cacao en polvo de Sol Natural, el cacao en polvo de Ecosalim y el cacao puro premium de Alternativa están en la categoría de chocolate y cacao y en superalimentos, según la referencia. Son también la opción más barata por miligramo de flavanol, aunque aquí no hablemos de precios.

2. Compruebe si el polvo está alcalinizado

El polvo natural es de color marrón rojizo y tiene una acidez clara en boca; el alcalinizado es más oscuro, casi negro, y mucho más suave. Busque en la etiqueta las palabras «natural», «puro» o «sin alcalinizar». Si no dice nada, pregúntelo: la diferencia entre 34,6 y 3,9 mg/g no es un matiz, es casi un factor diez. Y si la ficha no lo aclara, pedírselo al proveedor es trabajo nuestro, no suyo.

3. Si quiere tableta, elíjala por el perfil y no por el titular

Un 91 % de Congo, un 100 % de Perú o un 99 % de Panamá con azúcar de coco tienen poco azúcar y mucho carácter. Un 70 % de Ecuador o un 72 % de Nicaragua son más fáciles de comer a diario. Ninguno de ellos declara los flavanoles, así que elija por el origen, la textura y el gusto, que son criterios reales y comprobables.

4. Use los nibs si lo que quiere es cacao poco procesado

Los nibs de cacao son grano troceado y tostado, sin alcalinizar y sin azúcar. No tenemos su contenido de flavanoles declarado —nadie lo declara— pero son, por construcción, el producto menos procesado de toda la familia. Funcionan en el yogur, en el muesli y en masas.

5. Reparta la ración y no la acumule

La condición de la declaración es de ingesta diaria, no semanal. Doscientos miligramos siete días seguidos no es lo mismo que mil cuatrocientos el domingo, y además la tableta del domingo trae su propio azúcar concentrado. Esta es la parte del consejo que no vendemos, porque no cuesta nada.

6. Si su objetivo es la tensión arterial, mídala

El efecto medido en los ensayos aparece sobre todo en personas hipertensas, así que la única forma de saber si a usted le sirve es tener un número antes y otro después. Un tensiómetro en casa aclara más que cualquier tableta, y si está en tratamiento, esa conversación es con su médico. Puede servirle también lo que escribimos sobre cuánto aceite de oliva al día y sobre cómo llegar a los 25 g de fibra, que juegan en el mismo terreno cardiovascular.

Qué dice la evidencia clínica y dónde falla

La tensión arterial: dos milímetros, y no en todo el mundo

La revisión Cochrane de Ried K, Fakler P y Stocks NP (Cochrane Database of Systematic Reviews 2017, CD008893) reunió 35 ensayos con 40 comparaciones y 1.804 participantes, de dos a dieciocho semanas, con una media de nueve. Las dosis fueron de 30 a 1.218 mg de flavanoles al día, con una media de 670 mg, en cantidades de producto de cacao que iban de 1,4 a 105 gramos diarios.

El resultado: −1,76 mmHg de sistólica (IC 95 % −3,09 a −0,43) y −1,76 mmHg de diastólica (IC 95 % −2,57 a −0,94). En personas hipertensas la sistólica bajó unos 4 mmHg (9 comparaciones, 401 participantes); en personas con tensión normal no hubo diferencia significativa (23 comparaciones, 1.063 participantes).

Y dos advertencias que los propios autores ponen por delante: degradaron la calidad de la evidencia de alta a moderada por una heterogeneidad que no pudieron explicar, y al excluir los ensayos con autores empleados por la industria patrocinadora el tamaño del efecto se reducía, «indicando algún sesgo de notificación». La dosis media de esos ensayos, 670 mg, es más del triple de la que pide la declaración.

Los eventos cardiovasculares: el ensayo grande no salió

COSMOS es el ensayo que había que hacer: 21.442 adultos estadounidenses (12.666 mujeres de 65 años o más y 8.776 hombres de 60 o más), extracto de cacao con 500 mg de flavanoles al día, incluidos 80 mg de epicatequina, frente a placebo, con una mediana de seguimiento de 3,6 años (Sesso HD y cols., Am J Clin Nutr 2022;115(6):1490-1500).

El desenlace cardiovascular principal no alcanzó significación: HR 0,90 (IC 95 % 0,78 a 1,02; p = 0,11). Sí lo hizo un desenlace secundario, la muerte cardiovascular, con HR 0,73 (0,54 a 0,98), un 27 % menos. La mortalidad total quedó en 0,89 (0,77 a 1,03) y el análisis por protocolo en 0,85 (0,72 a 0,99).

Esa lectura del secundario se discutió: una carta al editor publicada en la misma revista señaló el sesgo que introduce el uso de un desenlace compuesto para evaluar el suplemento (Ramírez PC y Diaz-Quijano FA, Am J Clin Nutr 2022;116(5):1452). La frase honesta es esta: el ensayo grande no demostró lo que iba a demostrar, dejó una señal interesante en mortalidad cardiovascular y hace falta más.

La memoria: aquí no hay nada

El brazo cognitivo de COSMOS, COSMOS-Mind, siguió a 2.262 participantes de 73 años de media durante tres años con los mismos 500 mg de flavanoles (Baker LD y cols., Alzheimer's & Dementia 2023;19(4):1308-1319). El efecto del extracto de cacao sobre la cognición global fue de z = 0,03 (IC 95 % −0,02 a 0,08; p = 0,28). Cero.

Curiosamente, en el mismo ensayo el multivitamínico sí mostró beneficio (z = 0,07; IC 95 % 0,02 a 0,12; p = 0,007). Si le interesa ese terreno, lo tratamos al hablar de cuánta creatina al día y lo del cerebro, donde la Comisión Europea acaba de denegar una declaración cognitiva por razones parecidas.

El cadmio: por qué el límite legal sube cuando el chocolate es más negro

El cacao absorbe cadmio del suelo, y el cadmio se concentra en la parte no grasa del grano. Por eso el Reglamento (UE) 2023/915, que fijó los límites máximos de contaminantes en alimentos, no pone un solo número sino cuatro, en su punto 3.2.15: 0,10 mg/kg para el chocolate con leche con menos del 30 % de materia seca total de cacao; 0,30 mg/kg para el chocolate con menos del 50 % y para el chocolate con leche con un 30 % o más; 0,80 mg/kg para el chocolate con un 50 % o más de materia seca total de cacao; y 0,60 mg/kg para el cacao en polvo vendido al consumidor final.

Dicho de otro modo: el chocolate que elige quien busca salud es el que tiene el límite ocho veces más alto, y eso es coherente, no contradictorio. El límite sube porque la cantidad de cacao sube, y el legislador lo ha calculado para que la exposición siga siendo aceptable. Que exista un límite propio significa que el riesgo está acotado y vigilado, no que el producto sea peligroso.

La cuenta ayuda a situarlo. EFSA fijó una ingesta semanal tolerable de cadmio de 2,5 µg por kilo de peso corporal (The EFSA Journal 2009, 980, 1-139): para una persona de 70 kg, 175 µg a la semana, unos 25 µg al día. Diez gramos de un chocolate del 85 % que estuviera exactamente en el máximo legal aportarían 8 µg, el 32 % de ese reparto diario; los 31 g que harían falta para los 200 mg de flavanoles con la mejor tableta medida aportarían casi 25 µg, el reparto entero.

Con dos matices. El primero, tranquilizador: 0,80 mg/kg es el techo legal, no un valor medio, y la mayoría de los productos están bastante por debajo. El segundo, menos: EFSA estimó la exposición media europea al cadmio en 2,3 µg/kg de peso y semana (rango 1,9-3,0), ya pegada al límite por otras vías. Es una razón más para que los flavanoles vengan de una cucharada de polvo y no de una tableta entera.

Qué puede decir la etiqueta de una tableta del 70 % y qué no

Esta tabla es la que conviene tener en la cabeza en la estantería. Usamos la composición de Ciqual 2017 para chocolate negro con un mínimo del 70 % de cacao, los umbrales del anexo del Reglamento (CE) 1924/2006 y los valores de referencia de nutrientes del anexo XIII del Reglamento (UE) 1169/2011.

DeclaraciónUmbral legal por 100 gUna tableta del 70 %¿Puede llevarla?
Alto contenido de fibra6 g o más11,9 g de fibraSí
Alto contenido de cobre30 % del VRN, 0,3 mg1,4 mg, el 140 % del VRNSí
Alto contenido de magnesio30 % del VRN, 112,5 mg178 mg, el 47 % del VRNSí
Alto contenido de potasio30 % del VRN, 600 mg727 mg, el 36 % del VRNSí
Alto contenido de hierro30 % del VRN, 4,2 mg4,18 mg, el 29,9 % del VRNNo, por 0,02 mg
Fuente de proteínas12 % del valor energético8,44 g, el 5,9 % del valor energéticoNo
Bajo contenido de grasas saturadas1,5 g o menos26,2 g de saturadasNo
Flavanoles del cacao y elasticidad de los vasos200 mg diarios de flavanoles DP 1-10no declarado en ninguna etiquetaNo se puede saber

Composición de Ciqual 2017 (ANSES) para chocolate negro con un mínimo del 70 % de cacao. Los porcentajes del VRN son cálculos nuestros.

Hay dos lecturas. La primera, favorable: una tableta de chocolate muy negro es de verdad alta en fibra, cobre, magnesio y potasio, y eso no es marketing, es la ley. La segunda, menos cómoda: todo eso se mide por 100 g, y usted no come 100 g. Una onza de 10 g aporta 17,8 mg de magnesio, el 4,7 % del valor de referencia, que no llega ni para decir «fuente de». Para que los minerales cuenten hay que comer cantidades que traen 26,2 g de saturadas y 27,6 g de azúcares por cada 100.

Y fíjese en el detalle del hierro: 4,18 mg frente a los 4,2 mg que exige el umbral. Se queda a dos centésimas de poder decir «alto contenido de hierro». Un criterio que descarta por tan poco es la mejor prueba de que estos umbrales son numéricos y no retóricos. Si lo que le preocupa es el hierro, hablamos de ello en serio en hierro y cansancio.

Cuatro mitos que conviene desmontar

  • «Cuanto más porcentaje de cacao, más antioxidantes.» No se sostiene. La correlación medida entre la materia seca de cacao desgrasado y la epicatequina fue de R² = 0,41, el porcentaje de la etiqueta incluye manteca de cacao, que no lleva flavanoles, y la alcalinización puede eliminar el 89 % de lo que había. Un 85 % mal procesado puede tener menos flavanoles que un 70 % bien hecho.
  • «El chocolate negro baja la tensión.» Baja 1,76 mmHg de media en la revisión Cochrane, con dosis medias de 670 mg de flavanoles —el triple de la declaración— y en cantidades de hasta 105 g de producto al día. Y en personas con tensión normal no hubo diferencia significativa. La declaración europea de presión arterial del cacao se evaluó en 2010 y no se autorizó.
  • «El chocolate negro mejora la memoria.» El ensayo que lo probó en condiciones, con 2.262 personas, tres años y 500 mg diarios de flavanoles, dio z = 0,03 y p = 0,28. No es un resultado pequeño: es ninguno.
  • «La leche anula los flavanoles del cacao.» Aquí la evidencia está en conflicto desde hace veinte años: Serafini y colaboradores publicaron en Nature en 2003 que la leche reducía la capacidad antioxidante del chocolate, un grupo encabezado por Schroeter y Keen replicó en la misma revista cuestionando esa lectura (Nature 2003;426:787), y trabajos posteriores de Roura y colaboradores no encontraron efecto sobre la biodisponibilidad. Cuando dos fuentes serias no coinciden, lo honesto es decirlo y no convertirlo en una regla de la casa.

El quinto, el que va directamente contra nuestra propia venta: ninguna de las referencias de cacao y chocolate de nuestro catálogo declara los miligramos de flavanoles por 100 g. Hemos revisado la categoría entera. Eso significa que, legalmente, ninguna de ellas puede llevar la declaración europea, y que nadie —nosotros tampoco— puede prometerle que con una onza llegue a los 200 mg. Lo que sí podemos es pedírselo a los proveedores, y vamos a hacerlo.

La lista de la compra

Para los flavanoles, por orden de eficiencia: cacao en polvo de Sol Natural, cacao en polvo de Ecosalim, cacao puro premium de Alternativa y nibs de cacao. Todos ellos viven entre chocolate y cacao y superalimentos.

Para el gusto, en orden de intensidad: 100 % de Perú, 91 % de Congo, 99 % de Panamá, 88 % de Bolivia, 85 % de Madagascar, 85 % de Nicaragua, 72 % de Nicaragua y 70 % de Ecuador. Para quien no busca flavanoles sino chocolate, el chocolate con leche y el blanco con vainilla bourbon son lo que son, y están bien siendo lo que son.

Para beberlo: el chocolate a la taza y el cacao instantáneo, con la advertencia de que el soluble suele estar alcalinizado. Y a granel, las minigotas de chocolate vegano, que permiten comprar 100 gramos para probar en vez de un kilo para arrepentirse.

Si quiere montar el desayuno completo: cereales, barritas y muesli, frutos secos, semillas, galletas, refrigerados para el yogur y fruta fresca. El café y las infusiones están en la misma balda que el cacao. Y si prefiere que le llegue todo junto, tenemos ecocestas y ofertas de la semana.

En suplementos, lo que toca este terreno está en sistema circulatorio, ácidos grasos, antioxidantes y vitaminas y minerales; el magnesio que siempre sale en la conversación del chocolate vive en sistema nervioso.

¿Hacen falta suplementos de cacao?

Para casi nadie. La declaración autorizada cubre las cápsulas y comprimidos de extracto de cacao rico en flavanoles desde 2015, con los mismos 200 mg, así que un suplemento bien formulado es la única forma garantizada de saber cuántos flavanoles está tomando. Es un argumento legítimo y hay que reconocerlo.

Pero el único ensayo grande que probó exactamente eso —extracto de cacao, 500 mg de flavanoles al día, más de 21.000 personas mayores— no alcanzó su desenlace principal, y el brazo cognitivo no encontró nada. Pagar por una cápsula cuyo beneficio clínico no está demostrado, cuando una cucharada de cacao en polvo natural aporta una cantidad similar de flavanoles con fibra, magnesio y cobre, es algo que nos cuesta defender.

Nuestra posición, que no nos conviene comercialmente: si le gusta el chocolate negro, cómalo porque le gusta. Si lo que busca son los flavanoles, use cacao en polvo sin alcalinizar y ahórrese la cápsula. Y si lo que le preocupa es el riesgo cardiovascular, el orden de prioridades empieza por el tabaco, la tensión, el movimiento y el patrón de dieta completo, no por una onza. Lo mismo dijimos con la vitamina D y con la avena, y lo seguimos pensando.

Dónde comprar chocolate negro y cacao en polvo en Barcelona y Sant Cugat

Tenemos tres tiendas y en las tres puede hacer algo que ninguna web permite: traer su tableta o su bote y hacer la cuenta con nosotros en el mostrador. Mirar si la etiqueta declara flavanoles —casi nunca—, mirar el porcentaje de materia seca total de cacao, mirar si el polvo dice «natural» o no dice nada, y decidir con el envase en la mano. Son tres minutos y no cuestan nada.

Y puede hacer la otra cosa que no se puede hacer a distancia: comparar dos cacaos en polvo a la vez, con la vista y con la nariz. El natural es marrón rojizo y huele ácido; el alcalinizado es casi negro y huele plano. Una vez que ha visto los dos juntos, no vuelve a confundirlos.

  • Provença 242, 08008 Barcelona, en el Eixample, entre Balmes y Enric Granados.
  • Còrsega 78, 08029 Barcelona, en el Eixample, cerca de la estación de Sants.
  • Antoni Bell 2, 08174 Sant Cugat del Vallès, en el barrio de Volpelleres.

Puede llamarnos al 683 118 961 o escribirnos a linverd@linverd.com para preguntar por una referencia concreta antes de venir. Si quiere ver antes el surtido, está en chocolate y cacao y en la despensa entera.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto chocolate negro puedo comer al día?

Depende de para qué. Para los 200 mg de flavanoles de la declaración europea harían falta entre 31 y 214 g según la tableta: entre 177 y 1.224 kcal al día. Para comer chocolate sin que desplace otras cosas, una onza de 10 g aporta unas 57 kcal y 2,8 g de azúcares.

¿Qué porcentaje de cacao tengo que buscar?

El porcentaje es una guía de sabor y de azúcar, no de flavanoles: la correlación medida fue de R² = 0,41. Para menos azúcar, cuanto más alto mejor. Para flavanoles, el porcentaje no le sirve y la etiqueta casi nunca da el dato que necesitaría.

¿El cacao en polvo es mejor que la tableta?

Para los flavanoles, sí, y por bastante. Los 200 mg caben en 5,8 g de polvo natural y necesitan 31 g de la mejor tableta medida. El polvo tampoco lleva azúcar añadido ni manteca, y al necesitar menos gramos aporta menos cadmio para los mismos miligramos de flavanol.

¿Qué es el cacao alcalinizado y cómo lo reconozco?

Es cacao tratado con un álcali para que sea más oscuro, más soluble y menos ácido. Reconocerlo es fácil por el color y el olor: el natural es marrón rojizo y ácido, el alcalinizado casi negro y suave. En flavanoles, el muy alcalinizado conserva el 11,2 % de lo que tenía el natural.

¿Debería preocuparme el cadmio del chocolate negro?

Preocuparse no, saberlo sí. El Reglamento (UE) 2023/915 permite 0,80 mg/kg en chocolate con un 50 % o más de cacao y 0,60 mg/kg en cacao en polvo. Diez gramos en el máximo legal son 8 µg, un 32 % del reparto diario que se deriva de la ingesta semanal tolerable de EFSA para 70 kg. Son techos legales, no valores habituales.

¿Puedo dar chocolate negro a mi perro?

No. La teobromina del cacao es tóxica para los perros y hay más teobromina cuanto más negro es el chocolate, así que una tableta del 85 % o el cacao en polvo son los peores casos. Si su perro se come chocolate, llame a su veterinario con el envase delante para que pueda calcular la dosis.

¿Dónde puedo comprar cacao en polvo ecológico en Barcelona o Sant Cugat?

En nuestras tres tiendas: Provença 242 (08008 Barcelona), Còrsega 78 (08029 Barcelona) y Antoni Bell 2 (08174 Sant Cugat del Vallès). Llévese el bote que tenga en casa y lo comparamos con el nuestro delante de usted, o llame al 683 118 961 para reservar una referencia.

Para empezar esta semana

Resumiendo sin adornos: la única cosa que la UE deja decir del cacao exige 200 mg diarios de flavanoles, el porcentaje de la etiqueta no sirve para calcularlos, el formato que llega a esa cifra con menos gramos y menos azúcar es el cacao en polvo sin alcalinizar, y la evidencia clínica del chocolate negro es real pero pequeña y concentrada en personas hipertensas.

Si quiere empezar por algo esta semana, empiece por una cucharada de cacao en polvo en el desayuno y deje la tableta para el placer, que es un motivo perfectamente bueno. Tiene el surtido en chocolate y cacao y el resto del blog de salud si quiere seguir tirando del hilo: le recomendamos cuánta avena al día y cuánto aceite de oliva al día, que son los dos posts donde mejor se ve lo que una declaración europea puede y no puede prometer.

Y si prefiere que lo hablemos en persona, venga a cualquiera de las tres tiendas con su tableta o su bote. Le hacemos la cuenta en el mostrador.

Esta información es divulgativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Si tiene hipertensión, está en tratamiento farmacológico, está embarazada o en lactancia, o tiene alguna enfermedad diagnosticada, consulte a su médico o a su farmacéutico antes de cambiar su alimentación o de empezar a tomar un complemento alimenticio.