El colágeno es, con diferencia, el complemento sobre el que más preguntas nos hacen en el mostrador, y casi todas empiezan igual: «esto sirve para algo?». La respuesta honesta no cabe en un sí o un no. Hay ensayos clínicos que miden mejoras, hay metaanálisis que las confirman, hay otro metaanálisis de 2025 que las hace desaparecer en cuanto se separan los estudios por quién los pagó, y hay dos reglamentos europeos que deniegan expresamente las dos declaraciones que se pidieron para el colágeno.
Este artículo pone las cuatro cosas juntas: quá cantidad se ha estudiado de verdad, qué se ha medido en piel, articulaciones y hueso, qué puede y qué no puede decir una etiqueta en la Unión Europea, y qué datos faltan en las fichas de producto —en las nuestras también— para que puedas comprobarlo por tu cuenta. Sin exagerar nada y sin esconder la parte que no nos conviene.
En corto
- La Unión Europea no ha autorizado ninguna declaración de propiedades saludables para el colágeno. Se pidieron dos —articulaciones y piel— y las dos fueron denegadas por reglamento propio, en 2012 y en 2014. Las dos solicitudes eran del mismo fabricante.
- La única declaración autorizada que habla de colágeno es la de la vitamina C, y hay seis variantes: vasos sanguíneos, huesos, cartílagos, encías, piel y dientes.
- En piel, dos metaanálisis con la misma literatura llegan a conclusiones opuestas. El de 2021 encuentra mejoras; el de 2025, con 23 ensayos y 1.474 participantes, las encuentra solo en los ensayos financiados por la industria y en los de peor calidad metodológica.
- En articulaciones el efecto sí se mide, con heterogeneidad alta (I² del 75 % y del 88 %). En la única comparación directa entre siete complementos, el colágeno no queda primero.
- Las dosis estudiadas van de 2,5 a 15 g al día. Como proteína, al colágeno le falta el triptófano: es una proteína incompleta.
- Si tomas colágeno, lo que la ley reconoce es la vitamina C que lo acompañe y la proteína total de tu dieta. Eso es gratis o casi, y es lo primero que conviene mirar.
Qué es el colágeno y qué pasa cuando te lo tomas
El colágeno es la proteína más abundante del cuerpo: forma la matriz de la piel, los tendones, los ligamentos, el cartílago, el hueso y las paredes de los vasos sanguíneos. Lo fabrica el propio organismo, y para fabricarlo necesita dos cosas: aminoácidos y vitamina C. La vitamina C actúa como cofactor de las enzimas que hidroxilan la prolina y la lisina; sin ella, el colágeno que se sintetiza es inestable. Esa es la razón por la que el escorbuto —la carencia aguda de vitamina C, que puede aparecer en un mes con ingestas por debajo de los 10 mg diarios, según los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos— se manifiesta con encías que sangran, heridas que no cierran y dolor articular.
Cuando te tomas un colágeno hidrolizado, no entra colágeno en tu piel. Entra proteína troceada. La hidrólisis parte la molécula en péptidos pequeños, y la digestión los parte un poco más: lo que llega a la sangre son aminoácidos libres y algunos dipéptidos. La hipótesis con la que trabaja el sector es que esos dipéptidos actúan como señal y estimulan a los fibroblastos. Es una hipótesis razonable y es también la que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria no ha considerado demostrada en ninguna de las dos ocasiones en que se le presentó.
Conviene quedarse con esta distinción porque explica casi todos los malentendidos: el colágeno de un bote no es un repuesto, es materia prima y, como mucho, una señal. Y la materia prima también la dan el pescado en conserva con su piel y sus espinas, los huevos, las legumbres y los caldos y cremas hechos con hueso.
Lo que dice la ley: ninguna declaración autorizada para el colágeno
En la Unión Europea una etiqueta no puede atribuir a un alimento un efecto sobre la salud si esa declaración concreta no está en la lista autorizada del Reglamento (UE) 432/2012. Busca «colágeno» en esa lista y aparecen exactamente seis entradas, y las seis son de vitamina C. La redacción oficial de una de ellas es: «La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel». Las otras cinco son idénticas cambiando el destino: los vasos sanguíneos, los huesos, los cartílagos, las encías y los dientes. El dictamen que las sostiene es el EFSA Journal 2009;7(9):1226.
La condición de uso es la misma para las seis: el alimento debe ser, como mínimo, fuente de vitamina C, es decir aportar el 15 % del valor de referencia de nutrientes. Con un VRN de 80 mg, eso son 12 mg de vitamina C por 100 g o por porción, según el formato. Es una cifra baja y comprobable: está impresa en la etiqueta o no está.
Para el colágeno en sí no hay nada. Y no es que nadie lo haya pedido: se pidió dos veces, por la vía del artículo 13.5 —la que se usa cuando se aportan pruebas científicas nuevas y se solicita protección de datos— y las dos solicitudes acabaron en un reglamento de denegación. Las dos las presentó Gelita AG, un fabricante alemán de péptidos de colágeno. Que el solicitante sea siempre el mismo no invalida nada, pero conviene saberlo, porque también financia buena parte de los ensayos favorables.
| Declaración | Sustancia | Estado | Norma y dictamen |
|---|---|---|---|
| «La vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel» (y cinco variantes más) | Vitamina C | AUTORIZADA, con la condición de ser fuente de vitamina C (12 mg) | Reglamento (UE) 432/2012; EFSA Journal 2009;7(9):1226 |
| «Mezcla de péptidos de colágeno característica (hidrolizado de colágeno) que tiene un efecto fisiológico beneficioso en el mantenimiento de la salud de las articulaciones de las personas físicamente activas» | Hidrolizado de colágeno (Gelita AG) | DENEGADA | Reglamento (UE) 379/2012, de 3 de mayo de 2012; EFSA Journal (2011); 9(7):2291 |
| «Una mezcla característica de péptidos de colágeno (hidrolizado de colágeno) que tiene un efecto fisiológico beneficioso en el mantenimiento de la salud de la piel, como indica el incremento de su elasticidad y la reducción de las arrugas, al contribuir a la síntesis normal de colágeno y elastina» | VeriSol®P (Gelita AG) | DENEGADA | Reglamento (UE) 1154/2014, de 29 de octubre de 2014; EFSA Journal 2013;11(6):3257 |
Vale la pena mirar por qué se denegaron, porque el motivo técnico es más instructivo que el titular. En la de articulaciones, el expediente contenía nueve elementos: una revisión narrativa sin datos primarios, tres estudios de intervención en humanos —uno en pacientes y otro sin grupo control, de los que no se podía concluir nada—, un estudio en animales, dos estudios in vitro y dos de biodisponibilidad. El ensayo clave incluía 147 estudiantes deportistas y medía 15 parámetros de dolor y molestia articular: ninguno mostró diferencia significativa tras ajustar por comparaciones múltiples. En la de piel se presentaron dos ensayos, de 114 mujeres de 45 a 65 años con 2,5 g diarios durante ocho semanas y de 69 mujeres de 35 a 55 años con 2,5 o 5 g diarios durante ocho semanas; la Autoridad consideró que el primero no medía una función de la piel y que el segundo no mostraba efecto sobre la función barrera.
Qué dice la evidencia, objetivo por objetivo
1. Piel: dos metaanálisis, la misma literatura, conclusiones opuestas
El metaanálisis favorable es de 2021: 19 estudios, 1.125 participantes de 20 a 70 años, el 95 % mujeres, y mejoras en hidratación, elasticidad y arrugas con 90 días de suplementación. Es el que cita todo el sector, y recibió una carta al editor en la misma revista cuestionando precisamente la heterogeneidad de los estudios incluidos.
El de 2025 trabaja con más material: 23 ensayos aleatorizados y 1.474 participantes. Si se agrupan los 23 sin distinguir, el colágeno mejora hidratación, elasticidad y arrugas de forma significativa. Pero los autores hicieron algo que nadie había hecho antes: separar por fuente de financiación y por calidad metodológica. En los ensayos sin financiación de la industria, el efecto desaparece en las tres variables. En los de alta calidad, también desaparece en las tres. Solo los de baja calidad mantienen una mejora significativa, y nada más que en elasticidad. La conclusión de los autores es que hoy no hay evidencia clínica que respalde el uso de complementos de colágeno para prevenir o tratar el envejecimiento de la piel. Es el dato más incómodo de este artículo y es el que mejor explica por qué la etiqueta no puede prometer nada.
2. Articulaciones: el efecto se mide, pero no es el primero de la lista
Aquí la señal es más consistente. El metaanálisis de 2019 encontró una reducción del índice WOMAC total de 8,00 puntos (IC 95 % −13,04 a −2,95; p = 0,002) y de la escala visual analógica de dolor de 16,57 puntos (−26,24 a −6,89; p < 0,001). Pero al desglosar el WOMAC por subescalas, solo la rigidez mejoró de forma significativa (−0,41; −0,74 a −0,08; p = 0,01): el dolor (−0,22; −1,58 a 1,13; p = 0,75) y la limitación funcional (−0,62; −5,77 a 4,52; p = 0,81) no alcanzaron significación. Decir «mejora el dolor articular» citando solo la cifra global es cierto a medias.
La revisión actualizada de 2025 reúne 11 ensayos y 870 participantes (451 con colágeno, 419 con placebo) y sí encuentra mejoras en función (−6,46; −9,52 a −3,40) y en dolor (−13,63; −20,67 a −6,58), con una heterogeneidad del 75 % y del 88 % respectivamente. Eso significa que la dirección del efecto es bastante sólida y la magnitud en una persona concreta es poco predecible. Y hay un dato de contexto que casi nunca se cuenta: el único metaanálisis en red que compara siete complementos entre sí —membrana de cáscara de huevo, vitamina D, boswellia, cúrcuma, jengibre, aceite de krill y colágeno, con 39 ensayos y 4.599 pacientes— coloca la boswellia en primera posición para dolor y rigidez. El colágeno muestra beneficio en algunos desenlaces, no en todos, y ningún complemento tuvo más efectos adversos que el placebo.
3. Hueso: un ensayo de doce meses y quién lo pagó
El estudio más citado en hueso es de 2018: 131 mujeres posmenopáusicas, 5 g diarios de péptidos de colágeno específicos frente a maltodextrina, doce meses. La densidad mineral ósea de la columna lumbar subió un 3,0 % en el grupo de colágeno y bajó un 1,3 % en el de placebo (p = 0,030); en el cuello femoral subió un 6,7 % frente a un descenso del 1,0 % (p = 0,003). Son resultados buenos y es un ensayo largo, que es justo lo que falta en la literatura de la piel. Dos matices: fue financiado en parte por Gelita AG, la misma empresa cuyas dos declaraciones se denegaron, y no se ha replicado de forma independiente. Para hueso, lo que sí tiene declaraciones autorizadas es la vitamina D, el calcio y el magnesio; de eso hablamos en el post de cuánta vitamina D al día y en el de magnesio.
4. Como proteína: le falta un aminoácido
El colágeno carece de triptófano, uno de los nueve aminoácidos indispensables. Por el método PDCAAS eso lo convierte en una proteína incompleta, y es un hecho reconocido por la propia industria: el cálculo más citado, firmado por investigadores vinculados a un fabricante, concluye que se puede sustituir hasta el 36 % de la proteína diaria por péptidos de colágeno sin romper el equilibrio de aminoácidos indispensables de una dieta occidental. La lectura práctica es doble: 10 g de colágeno no son 10 g de proteína útil para el músculo, y si lo que buscas es proteína, hay mejores formas de llegar. Lo contamos con números en cuánta proteína al día necesitas.
5. La dosis: entre 2,5 y 15 gramos, y por qué el rango es tan ancho
El rango de dosis eficaces que aparece en la literatura va de 2,5 a 15 g diarios. Es un rango de seis veces, y eso no es un detalle: significa que no hay una dosis establecida. En los ensayos de piel se han usado sobre todo 2,5 y 5 g; en los de articulaciones, de 8 a 10 g de hidrolizado; en el de hueso, 5 g durante un año. Y hay un producto que juega en otra liga de cantidad: el colágeno tipo II no desnaturalizado, que se usa a 40 mg —miligramos, no gramos— porque el mecanismo propuesto es inmunológico y no nutricional. En un ensayo de 191 voluntarios durante 180 días mejoró el WOMAC total frente a placebo (p = 0,002) y frente a glucosamina con condroitina (p = 0,04). Mismo nombre en la etiqueta, dos cosas distintas, y una diferencia de dosis de 250 veces.
6. Marino, bovino, porcino y el que no existe
El origen cambia el perfil de péptidos y el tamaño molecular, y no hay ensayos comparativos buenos entre marino y bovino en el mismo estudio: quien afirme que uno es superior al otro está extrapolando. El marino suele venir de piel y escamas de pescado y se absorbe bien; el bovino y el porcino proceden de piel y huesos. Lo que no existe es el colágeno vegano: el colágeno es una proteína animal y ninguna planta lo produce. Lo que se vende con ese nombre son precursores —vitamina C, aminoácidos, a veces sílice—, que es una propuesta legítima siempre que la etiqueta no diga «colágeno» a secas. En nuestro lineal, el colágeno es de origen animal en todas las referencias.
Cuánto colágeno al día, en la práctica
Si después de todo lo anterior decides probarlo —que es una decisión razonable: el perfil de seguridad es bueno y los efectos adversos en los ensayos no superan al placebo—, esta tabla resume con qué cantidad y durante cuánto tiempo se ha medido cada objetivo, y qué fuerza tiene la evidencia detrás. Las cifras son las de los estudios, no una recomendación.
| Objetivo | Dosis en los ensayos | Duración | Qué hay detrás |
|---|---|---|---|
| Piel (hidratación, elasticidad, arrugas) | 2,5-5 g al día de hidrolizado | 8-12 semanas | Dos metaanálisis que se contradicen; el efecto se cae al excluir los ensayos financiados y los de baja calidad. Declaración europea DENEGADA |
| Articulaciones (dolor y función) | 8-10 g al día de hidrolizado | 3-6 meses | Efecto medido en varios metaanálisis, con I² del 75-88 %. En el WOMAC por subescalas, solo la rigidez es significativa. Declaración europea DENEGADA |
| Articulaciones (otra vía) | 40 mg al día de tipo II no desnaturalizado | 180 días | Un ensayo de 191 personas, mejor que placebo y que glucosamina con condroitina. Mecanismo distinto |
| Densidad mineral ósea | 5 g al día de péptidos específicos | 12 meses | Un ensayo de 131 mujeres posmenopáusicas, financiado en parte por el fabricante, sin réplica independiente |
| Aporte de proteína | Hasta el 36 % de la proteína diaria | — | Proteína incompleta: le falta el triptófano. No sustituye a una fuente completa |
| Formación normal de colágeno | 12 mg al día de vitamina C por porción | — | La única declaración AUTORIZADA en la UE, en sus seis variantes |
La columna que más rentabiliza la lectura es la última. De todo lo que se vende alrededor del colágeno, lo único que un fabricante puede afirmar legalmente en Europa es el papel de la vitamina C, y cuesta una fracción de lo que cuesta un bote de péptidos.
Cómo leer una etiqueta de colágeno
Los gramos por dosis, no los del envase
Un bote de 300 g no dice nada: lo que importa son los gramos que aporta la dosis diaria recomendada. Si la etiqueta habla de «un cacito» sin decir los gramos, no puedes compararlo con ningún estudio. Y si la dosis son 2,5 g, estás en el rango bajo de los ensayos de piel; si son 10 g, en el de los de articulaciones. Es una división de una sola operación y decide si el producto se parece a lo que se ha medido.
Si lleva vitamina C, cuánta
Muchos colágenos llevan vitamina C añadida, y con razón: es la única parte del bote que puede llevar una declaración autorizada. Pero para que cuente tiene que alcanzar el 15 % del VRN, o sea 12 mg. Casi siempre lo supera con holgura —los formatos habituales llevan de 80 a 250 mg—, pero conviene verlo impreso con el porcentaje del VRN al lado. El techo de seguridad está lejos: el nivel máximo tolerable que manejan los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos es de 2.000 mg diarios.
Hidrolizado, péptidos, gelatina o tipo II no desnaturalizado
«Hidrolizado de colágeno» y «péptidos de colágeno» son lo mismo. La gelatina es colágeno desnaturalizado pero no hidrolizado: gelifica y se toma en gramos, con los mismos aminoácidos y menos solubilidad en frío. El tipo II no desnaturalizado es otra categoría, a 40 mg. Si la etiqueta no dice cuál de los tres es, no se puede saber qué literatura le aplica.
Lo que medimos en nuestro propio lineal
Antes de escribir esto revisamos las 13 referencias de colágeno que tenemos en colágenos y cartílagos y pedimos sus fichas una a una. El resultado no nos deja bien: solo 1 de las 13 dice cuántos gramos de colágeno aporta la dosis, 3 de las 13 declaran el porcentaje del VRN de la vitamina C y 7 de las 13 muestran los valores nutricionales como «no disponibles». Es exactamente el dato que hace falta para comprobar lo que cuenta este artículo, y falta en la mayoría. Lo estamos pidiendo a los proveedores, y mientras llegue, en la tienda lo calculamos con el bote delante.
Cuatro mitos que conviene desmontar
- «El colágeno que tomas se convierte en el colágeno de tu piel.» No. Se digiere en aminoácidos y dipéptidos y el cuerpo decide qué hace con ellos. No hay un circuito que lleve lo que te tomas al sitio que te duele.
- «Está demostrado que mejora la piel.» La Autoridad Europea examinó esa misma solicitud y la denegó en 2014, y el metaanálisis más amplio hasta hoy no encuentra el efecto en los ensayos independientes ni en los de buena calidad. Que se note o no en una persona concreta es otra cuestión; que esté demostrado, no lo está.
- «El colágeno vegano es una alternativa.» No existe colágeno vegetal. Lo que se vende así son precursores, y como precursor la vitamina C funciona igual de bien y con respaldo legal.
- «Cuanto más, mejor.» No hay relación dosis-respuesta establecida, el rango estudiado se mueve entre 2,5 y 15 g, y una parte de ese polvo ocupa el sitio de proteína completa en la dieta. Más gramos de una proteína sin triptófano no es un objetivo.
La lista de la compra
Si quieres probar el colágeno, el sitio es colágenos y cartílagos: ahí están el colágeno en polvo de Be Levels y su versión con limón, el colágeno en polvo ecológico de Jarmino y el Jarmino Beauty, el hidrolizado de HSN, los dos marinos de WeBotanix Beauty y WeBotanix Mobility, el marino con magnesio y vitamina C de Aldous y el Colágeno Pro Factores de Viridian. Y si lo que te interesa es la parte que la ley sí reconoce, en vitaminas y minerales tienes la vitamina C de 1.000 mg de Kal, la vitamina C ecológica de El Granero y la vitamina C y D de Solaray.
Para el objetivo de piel, uñas y pelo, la categoría es pelo, piel y uñas, donde está el ácido hialurónico con vitamina C, biotina, zinc y selenio de Aldous; para el de movilidad, huesos y articulaciones, que es la categoría natural de este tema y una de las que menos referencias tiene; y en superalimentos y antioxidantes está el resto del surtido relacionado. El panorama completo está en suplementos.
Y luego hay la parte que no se vende en cápsulas. Los aminoácidos del colágeno vienen de la proteína de la dieta: pescado en conserva comido con piel y espina, huevos, legumbres, frutos secos y semillas, y caldos hechos con hueso. La vitamina C viene de la verdura y la fruta crudas, que es donde no se destruye con el calor: pimiento, col, kiwi y cítricos. Nuestras ecocestas llevan las dos cosas, y en refrigerados, congelados y ofertas se completa la compra. Si lo que te preocupa es la digestión del polvo, en aparato digestivo y sistema inmunitario tienes el resto.
¿Hacen falta suplementos de colágeno?
No. Y lo escribimos vendiéndolos. No existe la carencia de colágeno como entidad clínica: lo que existe es la carencia de proteína y la de vitamina C, y las dos se corrigen con comida. Si alguien cubre su proteína diaria y come verdura y fruta cruda, su cuerpo tiene todo lo que necesita para sintetizar colágeno. Lo que el suplemento aporta, si aporta algo, es una señal adicional cuyo efecto medio es pequeño, inconsistente en piel y más sólido en molestia articular.
Dónde sí nos parece razonable probarlo: en una persona mayor de 50 años con molestia articular que ya entrena fuerza y ya cubre proteína, durante tres meses y con una dosis declarada en gramos, sabiendo que la mitad de la literatura es de la industria. Y dónde no: como estrategia antiarrugas, como sustituto de la proteína de la dieta, o como primera compra de alguien que todavía no cubre lo básico. Si el presupuesto es uno solo, el orden que defendemos en el mostrador es proteína suficiente, luego vitamina D si hay poco sol, luego creatina si se entrena fuerza, y el colágeno después de todo eso.
Dónde comprar colágeno en Barcelona y Sant Cugat
Tenemos tres tiendas físicas y en las tres se puede hacer algo que una ficha de producto en internet no permite: leer la etiqueta entera con alguien delante, comprobar si la dosis viene en gramos y si la vitamina C llega al 15 % del VRN, y decidir con esos dos datos en la mano en vez de con la foto del envase.
- Provença 242, 08008 Barcelona — en el Eixample, entre Enric Granados y Balmes, a cinco minutos de la Diagonal.
- Còrsega 78, 08029 Barcelona — en el Eixample, en la zona de Entança, cerca de la estación de Sants.
- Antoni Bell 2, 08174 Sant Cugat del Vallès — en Volpelleres, al lado de la estación de Volpelleres de los FGC.
Puedes llamarnos al 683 118 961 o escribirnos a linverd@linverd.com para preguntar por una referencia concreta antes de venir. Y si traes el bote que ya tienes en casa, hacemos la cuenta juntos: gramos por dosis, miligramos de vitamina C y porcentaje del VRN. Son dos divisiones y responden la pregunta de si lo que has comprado se parece a lo que se ha estudiado. Esa conversación de dos minutos no se puede tener con un buscador, y es la razón por la que seguimos teniendo mostrador. El resto del catálogo está en la sección de salud del blog y en la tienda online.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto colágeno hay que tomar al día?
No hay una dosis establecida. Las cantidades estudiadas van de 2,5 a 15 g diarios de hidrolizado: alrededor de 2,5 a 5 g en los ensayos de piel y de 8 a 10 g en los de articulaciones. El colágeno tipo II no desnaturalizado es otra cosa y se usa a 40 mg. Mira siempre los gramos de la dosis, no el tamaño del bote.
¿El colágeno sirve para las arrugas?
No está demostrado. La Unión Europea denegó esa declaración en 2014 y el metaanálisis más amplio, con 23 ensayos y 1.474 participantes, encuentra mejoras al agrupar todo pero no las encuentra en los ensayos independientes ni en los de mejor calidad metodológica. Otro metaanálisis de 2021 sí las encuentra: las fuentes no coinciden.
¿Y para el dolor de rodilla?
Aquí la evidencia es mejor. Varios metaanálisis miden mejoras en dolor y función con 8 a 10 g diarios durante tres a seis meses, con heterogeneidad alta (I² del 75 al 88 %). En la comparación directa entre siete complementos, la boswellia queda primera. Si hay artrosis diagnosticada, esto acompaña a un tratamiento, no lo sustituye.
¿Es mejor el colágeno marino o el bovino?
No hay ensayos comparativos sólidos que pongan los dos en el mismo estudio, así que cualquier afirmación de superioridad es una extrapolación. El marino viene de piel y escamas de pescado y el bovino de piel y huesos; el perfil de péptidos cambia, pero no hay datos para elegir por origen. Elige por dosis declarada y por tolerancia.
¿Hace falta tomarlo con vitamina C?
Tiene sentido, y es la única parte con respaldo legal: la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno, y para que un producto pueda decirlo debe aportar al menos 12 mg por porción, el 15 % del valor de referencia. La mayoría de los colágenos con vitamina C lo supera de sobra.
¿El colágeno cuenta como proteína?
Cuenta poco. Le falta el triptófano, uno de los nueve aminoácidos indispensables, así que es una proteína incompleta. El cálculo más citado admite sustituir hasta un 36 % de la proteína diaria por colágeno sin desequilibrar la dieta, pero no sirve como fuente principal ni para ganar masa muscular.
¿Dónde comprar colágeno en Barcelona?
En nuestras tiendas de Provença 242 y Còrsega 78, en Barcelona, y en Antoni Bell 2, en Sant Cugat del Vallès, además de la tienda online. En la tienda física leemos la etiqueta contigo y comprobamos los gramos por dosis y los miligramos de vitamina C antes de que compres. Teléfono: 683 118 961.
En resumen
El colágeno es un caso raro: un producto muy vendido, con una señal científica real pero modesta en articulaciones, con una señal que se deshace en piel cuando se filtra por financiación y calidad, y con dos denegaciones expresas de la Autoridad Europea a sus espaldas. Si lo pruebas, hazlo con la dosis en gramos a la vista, con vitamina C al lado, tres meses y sin esperar un cambio en el espejo. Y antes de eso, cubre la proteína y la verdura cruda, que es donde está la materia prima. Seguimos el hilo en cuánta proteína al día necesitas, en zinc o vitamina C para las defensas y en cuánto chocolate negro al día, y el resto está en el blog de salud.
Esta información es de carácter divulgativo y no sustituye el consejo de un médico, un farmacéutico o un dietista-nutricionista. Si tomas medicación, estás embarazada o en periodo de lactancia, tienes una enfermedad renal o hepática, o padeces artrosis u osteoporosis diagnosticadas, consulta antes de empezar cualquier complemento alimenticio.